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15 consejos para presentarte a un concurso literario

Si estás intentando hacerte un hueco en el mundo editorial, si ansías poder algún día presentarte a alguien diciendo «soy escritor», los concursos literarios son un camino muy interesante que deberías explorar para conseguir tu meta. ¿No lo ves claro? Hoy te resuelvo algunas dudas y, sobre todo, te doy 15 consejos para presentarte a un concurso literario.

15 consejos para presentarte a un concurso literario

¿Los premios literarios son de fiar?

Desde siempre a los concursos literarios les ha acompañado una mala fama directamente proporcional a la cuantía y prestigio del premio. ¿Qué hay de verdad en todo esto?

Es difícil saber a ciencia cierta si el jurado que otorga un premio es de verdad honesto, y muchos escritores huyen de los premios literarios porque dudan de su transparencia. No cuestiono que tal vez habrá algunos que se otorguen «a dedo», de hecho a algunos galardones les acompaña una tremenda leyenda negra.

Por qué presentarte a un concurso literario

Yo, sin embargo, creo que es una gran idea presentarse a algunos premios literarios. No todos han de estar amañados (de hecho, me consta que es posible, con paciencia y constancia, llegar a ganar algunos). Y hay que tener en cuenta que participar en estos concursos tiene sus ventajas:

En primer lugar, los concursos literarios son una forma estupenda de conseguir cierto rodaje en algunas peculiaridades del oficio de escritor. Cuando uno comienza a escribir, son habituales los nervios, las dudas que a veces nos quitan el sueño, los miedos a enfrentarnos a críticas («¿Y si me dicen que soy muy malo?»). Es normal tener sudores fríos cuando alguien está leyendo nuestra obra y que te tiemble la voz al pedir una opinión. Los concursos literarios pueden ser todo un salto al vacío para ir enfrentando esos miedos, ¡quien no se arriesga no gana!

Además, una de las principales ventajas es que la mayoría de concursos incluyen como recompensa a los ganadores la publicación del texto. Es una forma estupenda de conseguir que te publiquen y así empezar a construir tu bagaje como escritor.

En tercer lugar, los premios conllevan cierto prestigio, no nos vamos a engañar. Por pequeño o local que sea el premio, lograr ese galardón te sitúa por encima de todos los que no han ganado ninguno. De cara a un posible agente literario o un editor, es un punto a favor poder decir que has ganado uno o dos concursos literarios, aunque sean pequeños.

Por último, ganar un concurso literario te otorga una relativa fama (hay premios que salen en todos los periódicos, aunque la mayoría tienen una repercusión más bien local) que se traduce en lectores. Yo tengo por costumbre leer los textos ganadores de varios premios locales y alguno de más prestigio. A veces me llevo una grata sorpresa, y apunto el nombre del autor para, con ayuda de Google, seguir su trayectoria.

Mis 15 consejos para presentarte a un concurso literario

Si ya estás decidido a presentarte a algún concurso, te dejo estos quince consejos útiles para acercarte a tu meta. No existen fórmulas mágicas y no puedo garantizarte que triunfarás, pero con estos trucos estarás un poquito más cerca.

1. No escribas para un premio

Más bien debería ser al contrario: cuando tengas terminados algunos textos, busca un concurso cuyas bases se ajusten a tu obra. No dejes que un premio condicione tu creatividad, ni que sea tu único aliciente para escribir.

2. No te cierres solo a los premios de prestigio

Quizás en los premios más pequeños o concursos locales tengas más posibilidades al principio. Intenta comenzar desde abajo para conseguir tus objetivos. Si necesitas ayuda para localizar premios, consulta este apartado de escritores.org (ofrecen también una aplicación para el móvil, pero para mi gusto no funciona demasiado bien).

3. Elige bien el concurso al que vas a presentarte

Investiga. Busca un concurso cuyas condiciones se ajusten a tu escrito, por supuesto. Averigua los nombres de los ganadores de otras ediciones, ¿suelen ser de orígenes variados o se limitan a autores locales? ¿Existen muchos rumores sobre la transparencia al otorgar el premio?

4. Léete los beneficios y también la letra pequeña

¿En qué consiste el premio? ¿Se trata de un simple título o va acompañado de una recompensa económica? ¿Prometen publicar los textos ganadores? ¿Habrá algún acto oficial de entrega de premios?

Además de estas cuestiones, no olvides estar atento a la letra pequeña, sobre todo en lo que se refiere a tus derechos como autor. En muchos concursos al aceptar las bases concedes tus derechos por esa obra, lo que no siempre es recomendable.

5. No te precipites

He conocido a muchos autores angustiados por los plazos de un concurso. Tienen una novela casi terminada y quieren presentarla a un concurso cuyo plazo vence pronto. Eso los lleva a darse prisa y a saltarse revisiones que son importantes para que el texto esté de verdad bien terminado y tenga posibilidades. ¡No cometas ese error!

6. Registra tu obra

No quiero crearte miedos ni fantasmas: lo más probable es que nunca pase nada, pero tampoco sería el primer caso de plagio relacionado con un concurso literario. Registrar tu obra es una precaución que deberías tomar antes de que la lean terceras personas, y así te puedes quedar más tranquilo.

7. No infrinjas las normas

Lee bien las bases del concurso y respeta todos los requisitos. No des por hecho que nadie va a contar el número de palabras o que no se van a dar cuenta de que has hecho un pequeño cambio en tu relato para que encaje en la temática del concurso. Esas cosas se detectan, se comentan mucho aunque sea en el reducido grupo del jurado y no solo impiden que ganes ese premio: también, a veces, alguien se queda con tu nombre y esa impresión negativa.

8. Cuida la presentación

Muchos concursos especifican unas pocas normas de presentación: formato, tamaño de letra, interlineado… Respeta esas normas, pero preocúpate de que toda tu presentación en general sea agradable: impreso en un papel de buen gramaje, limpio y con unos márgenes razonables.

9. Cuida el principio y el final

Existe un método bien conocido en el mundo literario cuando hay que leer muchos manuscritos, especialmente si estos son extensos: se lee el principio, el final y uno o dos pasajes del interior. Si hay algún fallo evidente, se deja de leer. Si el texto no engancha, se deja de leer. Si no demuestra personalidad, se deja de leer. Así solo lees completas las obras más prometedoras.

Por eso, debes esforzarte para que tu texto pase esa primera criba. No puedes controlar qué fragmento central va a leer cada uno de los miembros del jurado, pero sí puedes cuidar especialmente el principio y el final de tu obra.

10. Trabaja el título

Siguiendo la misma filosofía del consejo anterior, otra forma de causar una buena primera impresión es un buen título. No es poco frecuente que las obras presentadas a un concurso acaben cambiando de título antes de publicarse (normalmente, por consejo del editor). Pero eso suele pasar porque el autor no ha dado con el título perfecto. ¡Impresiónalos desde el principio!

11. Elige bien el seudónimo

Normalmente, los textos que se presentan a un concurso literario se firman con un seudónimo, y los datos del autor se introducen en una plica (sobre cerrado) que solo se abrirá una vez elegido el ganador. El seudónimo que elijas dice mucho de ti: intenta que suene bien y tenga personalidad, pero que no sea pretencioso.

12. Revisa la ortografía

Nada causa peor impresión que un texto lleno de errores y faltas de ortografía. Si no cuidas este detalle, puedes ser rechazado por ese motivo. Recuerda que todo el mundo debería revisar con cuidado sus textos, ya que todos nos equivocamos.

13. No te desanimes

Si no ganas, no te preocupes. ¡Es normal! A veces tienes que sufrir varias decepciones antes de alcanzar tu meta.

14. Aprende de tus errores

Aprovecha el fracaso para aprender algo. Intenta leer los textos ganadores. ¿Qué ha podido ver el jurado en ellos? ¿Qué tienen que no tenga el tuyo? ¿En qué puedes mejorar para la próxima vez?

15. No te excedas

Sí, he comenzado este artículo convenciéndote de las ventajas de presentarte a un concurso literario, pero tampoco te obsesiones. No participes en más de uno o dos concursos a la vez. No desgastes esfuerzos en el sentido equivocado: lo importante es que te concentres en escribir cada día, el resto irá llegando poco a poco.

Ya he escrito mi libro. Y ahora, ¿qué?

Casi no lo puedes creer. Han sido semanas, meses dándole vueltas a una historia, a unos personajes. Muchísimo tiempo robándole horas al sueño, apelando a la capacidad de comprensión de tu familia y tus amigos. Algunos días incluso tú mismo te has preguntado si de verdad merecía la pena tanto sacrificio. Pero todo eso ya no importa más, porque por fin tu manuscrito está listo. Has terminado de escribir, y de pronto te invade una extraña sensación de vacío. ¿Qué es lo que puedes hacer a continuación? Y ahora, ¿qué?

He escrito mi libroPensabas que la parte más difícil era la de escribir tu libro. Aún así, tenías tantas ganas que te pusiste a ello y por fin está terminado. Sin embargo, ahora te sientes perdido, ¿qué es lo que debes hacer a continuación?

Guárdalo en un cajón

Suena a cliché, pero lo mejor que puedes hacer al terminar tu libro es guardarlo en un cajón. Sí, ya sé que te hace mucha ilusión y te mueres de ganas de compartirlo, pero créeme, la prisa no es buena consejera.

Ni los escritores más experimentados terminan un libro de una sola vez: es necesario pulirlo y revisarlo. Pero para que esa revisión sea efectiva, debes dejar pasar el tiempo. Solo así te acercarás a tu propia obra con perspectiva y objetividad.

¿Cuánto tiempo debes dejar pasar? Depende de muchos factores, aunque yo te recomiendo que sea un periodo de aproximadamente mes y medio o dos meses. Menos de un mes no te aportaría la distancia necesaria; pero si dejas pasar mucho más de tres meses corres el peligro de que «se enfríe» demasiado.

La primera revisión del texto

Tras ese periodo de descanso estarás preparado para afrontar la primera revisión de tu obra con una mirada nueva. No te precipites en tu afán por publicar el libro cuanto antes. Léelo despacio e intenta analizar la obra en profundidad: qué pasajes no funcionan, si están logradas todas las escenas, si los personajes son consistentes, si el conjunto resulta equilibrado… Considera la posibilidad de modificarlo todo: ampliar algunas escenas, recortar otras, reescribir otras muchas. Este es probablemente el tiempo mejor invertido en tu libro, no lo dudes.

Pide una opinión… o, mejor, unas cuantas

Ha llegado el momento de empezar a mostrar tu obra. Pero no quieres equivocarte, por eso lo mejor es recibir algunas primeras impresiones que te ayuden a mejorar antes de lanzarte a intentar publicar tu libro. Considéralo como la fase beta de un proyecto antes de su lanzamiento.

Lo más importante es elegir bien a las personas con las que vas a compartirlo. Lo ideal es que sean varias, alrededor de cinco. Deben ser personas en las que confíes, lectores habituales y con buen gusto literario. Pídeles que te hagan el favor de leer tu manuscrito con cuidado y que te den su opinión más sincera, huyendo de adulaciones y sin omitir detalles. Explícales que sabes que les estás pidiendo una tarea laboriosa, pero que valoras mucho su opinión y crees que te pueden ayudar a mejorar.

Una vez recogidos todos los comentarios de esos primeros lectores, estúdialos minuciosamente y haz las modificaciones que te parezcan oportunas. No olvides hacer una lectura completa del manuscrito cuando hayas terminado, por si tienes que hacer algún cambio más que se te haya escapado al aplicar las sugerencias de esos primeros lectores (asegurarte de que ese cambio en un personaje se mantiene durante toda la obra, de que la cronología es coherente…).

Consulta a un profesional

Una vez tienes el manuscrito definitivo, es el momento idóneo para recurrir a un corrector profesional. Aunque ya hayas corregido el manuscrito exhaustivamente, lo más probable es que se te hayan pasado algunos errores de ortografía, puntuación, léxico, gramática… No te recomiendo que omitas este paso: un libro que contenga errores puede restarte credibilidad ante un posible editor o ante tus lectores. Incluso los escritores consagrados, con decenas de libros publicados, recurren a esta última revisión.

El propio corrector podrá aconsejarte sobre si te conviene una corrección ortotipográfica o una de estilo (que incluye la ortotipográfica). Déjate aconsejar por él y conseguirás un texto completamente libre de errores. Si necesitas que te asesoremos en este aspecto, no dudes en consultarnos.

Y llegó el momento de difundirlo

Tras varias fases de revisión, tu libro está listo para salir a la luz. Tienes varias opciones diferentes, y debes elegir cuál es el mejor camino para ti. Puedes presentarte a un concurso literario, buscar un editor que publique tu obra o contactar con una agencia literaria que te ayude a encontrar la mejor editorial, o tal vez la opción más recomendable para ti sea autopublicar. Estoy preparando algunos artículos sobre todas estas opciones, para que tengas más información sobre cada una de ellas. Tal vez te interese suscribirte al resumen mensual de contenidos, para asegurarte de que no se te pasa su publicación.

Solo tú puedes valorar cuál es la opción que más te conviene, por eso te recomiendo que estudies todas las posibilidades antes de elegir una vía, y que pienses también si escogerás una segunda o si seguirás insistiendo en la primera si no consigues tu objetivo pronto. Sé valiente, paciente y constante y verás tu sueño cumplido. ¡Mucha suerte!