Los grupos de Facebook para escritores

Me gustan mucho las redes sociales. Creo que son una herramienta estupenda para mantener contacto con tu gente cuando no puedes hacerlo con frecuencia en la «vida real», y además te ayudan a ampliar círculos y conocer a otras personas, a veces estupendas y otras no tanto. Entre las redes sociales, tengo predilección por Facebook. Y una de las funcionalidades que me encantan de esta red social son los grupos. Puedes encontrar a un montón de gente que tenga ciertos intereses comunes contigo sin necesidad de ser su contacto en Facebook. Es lógico que uno de mis primeros intereses al descubrir la existencia de esta funcionalidad fuera buscar grupos relacionados con la escritura.

Grupos de escritores en Facebook

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Lecturas prohibidas

Me encanta hablar con lectores. De lo que están leyendo ahora, de lo que leyeron en el pasado, de lo que les gustaría leer algún día pero nunca hallan el momento, del tipo de autores que les gustaría descubrir, de las emociones que les despertó cierto libro concreto. Y uno de mis temas de conversación favoritos son aquellos libros que fueron mis lecturas prohibidas.

Lecturas prohibidas

Hubo un tiempo en que yo envidiaba a aquellos (pocos) ratones de biblioteca que, a diferencia de mí, no habían experimentado la prohibición de la lectura. Puede parecer que estoy exagerando, y en cierto modo así es, pero creo que hay muchas formas y muy sutiles de prohibir. ¿Quién no recuerda aquellos horrendos padres de Matilda, de Roald Dahl, que despreciaban la forma de pensar de la niña y su afición por la lectura? No eran más que una exageración de algo con base real. Yo, en ocasiones, sabiendo que era una hipérbole, me sentí identificada con Matilda, tengo que admitirlo.

¿Quién no ha leído bajo las sábanas con una linterna en mano? ¿No era deliciosa esa lectura prohibida? Aunque fuese por el bienintencionado «Es hora de dormir, que mañana madrugas», no te permitían leer y tú transgrediste ese límite. En mi caso, era solo el principio. Mi afición por la lectura era tildada de desproporcionada y eran muchos los intentos de limitarla. Y también era agudo mi ingenio para  zafarme de esa estricta vigilancia y salirme con la mía. Alguna vez, por ejemplo, me puse el bañador y preparé la bolsa de la playa… para irme a la biblioteca del pueblo a seguir leyendo tranquila, lejos de las quejas de quien consideraba que debía darme el sol. 😀

El caso es que nunca he disfrutado tanto la lectura como en aquella época, y es posible que la sensación de transgresión contribuyese a ese sentimiento. ¿Qué opináis? ¿Os ha pasado lo mismo alguna vez?

«Hay niños que leen bajo las sábanas, con la linterna en la mano, en contra del mundo entero. Hay una dimensión de transgresión en la lectura. Si hay tantos lectores que lean por la noche, si leer es con frecuencia un acto de oscuridad, no es solamente porque hay en ello un sentimiento de culpa: de esta manera se crea un espacio para la intimidad, un jardín protegido de las miradas. Se lee sobre los márgenes, las riberas de la vida, en los linderos del mundo. Tal vez no hay que desear que se haga la luz en ese jardín. Dejemos a la lectura, como el amor, conservar su parte de oscuridad» (Michele Petit, antropóloga).

Tres situaciones en que un informe de lectura es justo lo que necesitas

Ya te he hablado en otras ocasiones de en qué consisten los informes de lectura. Es una herramienta muy eficaz y, con frecuencia, un excelente primer paso si de verdad quieres tomarte en serio la escritura. Un informe de lectura te dará una información muy valiosa sobre los puntos fuertes de tus textos y los problemas en los que tienes que trabajar un poco más. ¿Aún te quedan dudas? Voy a hablarte de tres situaciones en que un informe de lectura es justo lo que necesitas.

3 situaciones en que un informe de lectura es justo lo que necesitas

1. Estás comenzando una historia y quieres saber si va por buen camino

Tuviste una gran idea, llevas varias semanas trabajando y ya tienes un borrador breve en el que perfilas unos personajes, un argumento básico y una estructura de tramas y subtramas. Por supuesto que sabes que no has hecho más que empezar, pero el trabajo que has hecho hasta ahora te ha supuesto un gran esfuerzo y quieres caminar sobre seguro cuando prosigas con tu tarea.

2. Quieres corregir tu texto

Has terminado la primera fase de escritura de tu libro, y por fin tienes un borrador completo. Sabes que ahora deberías corregirlo, pero te gustaría que tu corrección fuera tan efectiva como sea posible. Has enseñado tu obra a varios amigos y ellos te han dado buenas críticas y algunos consejos, pero está claro que ninguno te da un análisis detallado ni imparcial. Salvo que tengas entre tus conocidos a alguien con experiencia, objetividad, voluntad y tiempo para proporcionarte gratuitamente un asesoramiento detallado, profesional y honesto (y si lo tienes, no lo dejes escapar), sería una buena idea invertir en un informe de lectura para que te ayude a llevar tu libro al siguiente nivel.

3. Quieres ver la viabilidad de publicar tu novela

Has terminado tu texto, lo has revisado una y otra vez y por fin has terminado el que esperas que sea el último borrador de tu novela. Incluso has redactado una sinopsis, un curriculum literario y estás preparándolo todo para enviar tu manuscrito a varias editoriales. Pero te asalta la duda. Varios amigos han leído fragmentos o incluso gran parte de tu novela, y dicen que les ha gustado. ¿No deberías probar suerte ya en las editoriales?

Con todo el esfuerzo que has hecho en escribir y revisar tu novela, ¿de verdad quieres precipitarte en el último minuto? Sé que sientes la urgencia de dar tu trabajo por terminado, pero si realmente tu manuscrito está perfecto, el informe de lectura quedará genial como acompañamiento para tu solicitud a las editoriales; y si tiene aún problemas que solucionar, ¿no prefieres que te lo digan ahora, y ahorrarte causar una mala impresión a ese editor que tanto admiras? Si quieres de verdad apostar fuerte, necesitas la ayuda de un lector profesional.

Más información

El informe de lectura es un servicio muy útil y relativamente barato, que puede proporcionarte una ayuda de un valor incalculable. ¿Te has convencido de que puede ayudarte? ¿O tal vez te gustaría saber más? Aquí puedes encontrar más información.